Cancún, Quintana Roo, México. 22.45 horas del 18 de agosto.
Se acerca un huracán a la Península del Yucatán. Está previsto que su ojo pase por la ciudad de Cancún. El tornado se llama
Dean y se encuentra en este momento en la zona sur de Cuba.
Me veo en la obligación, como prometí a mucha gente, de contar cómo me va a través de este blog. Pero antes quiero aclarar que mi intención no es asustar a nadie, sino todo lo contrario: pretendo comentar todo lo que he vivido hasta ahora para tranquilizar a toda la gente que me conoce. He venido aquí como estudiante de intercambio, así que van a cuidar bien de mi. Ésta es una circunstancia más del cambio de "entorno".
En Cancún no es la primera vez que sufren un huracán. En 2005 azotó la ciudad uno muy fuerte, el
Wilma. Provocó muchos destrozos. Su velocidad era de 281 kilómetros por hora, y alcanzó la máxima categoría, la cinco. Los ciudadanos dicen que causó tanto daño porque se detuvo en la ciudad en lugar de pasar rápidamente, y la devastación fue mayor. Lo peor vino después: las carreteras estaban cortadas, y el suministro de alimentos no llegaba a la ciudad. Asimismo, tardaron días en restablecer los servicios básicos de luz y agua. Hubo gente que aprovechó el caos para robar en los supermercados. Primero arrasaban con los productos básicos de alimentación e higiene. Después, llegaron al punto de llevarse hasta electrodomésticos. Finalmente, la situación se controló y, no sin esfuerzo, se reconstruyeron los destrozos ocasionados.
Ahora llega
Dean, que en este momento es de categoría cuatro y avanza a 240 kilómetros por hora. Con el recuerdo de
Wilma, los cancuneses se preparan: se aprovisionan de mucha comida y agua, protegen sus casas y sus negocios, cortan las ramas peligrosas de los árboles, cargan las baterías de sus celulares (teléfonos móviles), etc. La alerta llegó hace tres días, y se espera que el huracán arrive dentro de dos. En este momento, nos encontramos en
alerta amarilla: lo sé porque he recibido la noticia en un sms oficial en mi celular
. 80.000 turistas de la zona hotelera serán evacuados. Los supermercados no dan a basto en la reposición de determinados productos, que apenas duran minutos en las estanterías: pan de molde, agua mineral en garrafa, pilas, baterías, velas, lámparas de mano (linternas) y cinta adhesiva canela (la ancha de embalaje), entre otros.

Trayectoria huracán Dean
Yo me quedo en la casa donde están alojados tres de los estudiantes de la UMA que hemos venido a estudiar a Cancún. Conviven con una señora mexicana que sabe perfectamente qué hacer en estas situaciones. El lugar es muy seguro, y se encuentra a solo unos cien metros del departamento (piso) en el que vivo. Ya hemos comprado los alimentos necesarios, muchos. Incluso hemos conseguido pan de molde. Mañana tendremos los garrafones de agua para beber, e intentaremos conseguir cinta canela para proteger los cristales.
Vamos a estar varios días sin electricidad ni agua, y posiblemente, sin línea telefónica. En cuanto dispongamos de estos servicios, me pondré en contacto con algunos de ustedes. Mientras, jugaremos a las cartas, al parchís, al dominó, leeremos, platicaremos (hablaremos)... Estaremos bien.
Así que no os preocupeis. Seguiré informando.
Un abrazo fuerte.