La economía turca es un poco distinta a la española. "Se sitúa en torno al vigésimo puesto del ranking mundial por nivel de renta nacional, la renta per cápita supera actualmente los 3.000 dólares americanos, si bien existen desequilibrios en su distribución" (turquia.com).
Muchos turcos son comerciantes, como en su día lo fue Mahoma. El Gran Bazar, donde se regatea absolutamente todo lo que se vende en cada una de sus más de 3.000 tiendas, es un ejemplo muy basto de la actividad comercial. Las imitaciones de marcas internaciones (sin perder calidad en ningún caso) y los recuerdos del país son los productos más demandados. Se mueve una gran cantidad de dinero negro, ya que no se entrega ningún tipo de factura cuando se adquiere un producto. Es muy común que intenten timar a los turistas: la honradez de los taxistas deja mucho que desear.
La moneda utilizada en Turquía es la lira turca (YTL=Yeni Türk Lirasi), que equivale a unos 55 céntimos de euro. Esto es, que un euro es 1,87 liras. La centésima fracción de la lira se llama kuru. El cambio de divisa no tiene comisión, en casi todas partes; aunque en la entrada principal del bazar existe una pequeña oficina de cambio poco recomendable, por la forma en que se trabaja y la ausencia de recibos (a veces justifican tal ausencia con el argumento de que sólo se entrega factura a partir de una cantidad superior). De todas formas, el euro es aceptado como moneda de pago en muchas tiendas y restaurantes, sobre todo en los más turísticos.